Satisfecho con la vida y su recorrido, Fausto Romo es una persona congruente con lo que piensa, con lo que dice y con lo que hace, un hombre honrado y apegado a sus principios, sin fama reconocida pero con un aporte importante en las páginas de la historia del periodismo estudiantil en la Ciudad de México y la huella imborrable de la tragedia estudiantil de 1968.

POR AARÓN ANDRADE

Egresado de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) del Instituto Politécnico

Nacional, generación 1966- 1969. Director del periódico estudiantil “Avante” durante ese periodo, y Presidente de la Asociación de Prensa Estudiantil Técnica, (APET), 1968 – 1969.

José Fausto Romo Sánchez nace en Durango en el municipio de Pueblo Nuevo, su padre era un trabajador en la compañía del aserradero en donde a raíz de la clausura de la empresa tuvieron que trasladarse a la ciudad de Aguascalientes en donde permanecieron ocho años. Después de la muerte de su padre la familia se dirige a la Ciudad de México en donde Fausto Romo inicia propiamente su formación. Desde hace once años vive en Colima.

“AVANTE”

La etapa de estudiante fue una época muy importante en donde la combinación de la escuela y el trabajo forjaron su gran disciplina.

Es en la CDMX donde realizó sus estudios, regularizando la secundaria a los 23 años de edad y continuando la vocacional de ciencias sociales en la ESCA, hasta lograr obtener el título.

Decidió estudiar comercio y administración por cuestiones prácticas nos dijo: “me interesaba mucho incorporarme rápido a la actividad productiva, y entonces la carrera me permitía trabajar desde que estaba en la vocacional, y ese era mi objetivo, poder colaborar con los gastos de casa”.

En el Instituto Politécnico Nacional es donde obtiene su primer trabajo como operador de un vehículo, “mi hermano era el titular de la oficina de transportes y yo manejaba un camión; esta situación me permitió conocer gran parte de Estados Unidos y Canadá en los viajes que hacíamos con los estudiantes de ingeniería en el año de 1961 y 1962, lo que me dejó una gran experiencia y cambió mi perspectiva de la vida para continuar con mis estudios”.

Desde sus años mozos lo distinguía su inquietud, gustaba de participar en aspectos culturales, destacando su liderazgo. Es en la vocacional en donde inician un periódico entre amigos, tiempo después al ingresar a la escuela de comercio comenzó a vincularse con los grupos de reporteros y escritores ingresando en su vida el periodismo estudiantil.

“Ahí nació la idea de dirigir un periódico del que ya existían dos números anteriores el “Avante”, me lo dejaron quienes egresaron de la escuela, y me pidieron que conservara el nombre”.

 

PERIODISMO ESTUDIANTIL

Cuando llegó al cargo y se quedó como di- rector del Avante, se enteró también que en diversas escuelas existían periódicos y que estaban respaldados por la Organización de Prensa Estudiantil Politécnica como se llamaba en aquel tiempo. “Me di cuenta que algunas vocacionales y escuelas superiores tenían periódicos y entonces me empezaron a hacer invitaciones, comencé a acercarme y afiliarme con ellos, y en algunos casos asistimos a convenciones y congresos de periodistas”.

Finalmente en un congreso se hicieron pláticas y comenzó a perfilarse una candidatura entre quienes dirigían los distintos periódicos para que Fausto Romo dirigiera la prensa estudiantil, se llevaron a cabo varias asambleas, pero finalmente y de una manera pacífica Fausto Romo fue elegido presidente de la Asociación de Prensa Estudiantil Técnica a principios del año de 1968, época en la que llegó a coordinar hasta 37 periódicos estudiantiles del Politécnico y de los Institutos Tecnológicos del país…

LOS AMIGOS

Fausto Romo comentó: “En la ESCA que era mi alma mater y donde estaba mi periódico, es donde me tocaba escribir alguna crónicas y en la asociación existía un grupo colegiado en donde se discutían algunos temas y como conclusión se sacaba una colaboración, yo ayudaba con algunas ideas, pero una vez siendo presidente participé con muchas editoriales, manifiestos y algunos artículos que fueron publicados en los periódicos”.

Siempre en los sectores estudiantiles sobresalen jóvenes que tienen inquietudes y tienen talentos especiales, hay quienes se dedican a la política, hay quienes se dedican al arte y quienes se dedican al periodismo. “Es ahí donde yo encontré muchos jóvenes muy brillantes que les gustaban las letras y me incorporé con ellos, encontrándome con gente muy importante entre ellos Jorge Badillo, Bartolo Jiménez, y dirigentes del movimiento como Faustino López Osuna, Fernando Hernández Zárate, Amado Campus Lemus, y muchas gentes que desde un principio mostraron actitudes intelectuales y que les gustaba escribir, así coincidimos y me hice amigo de muchos de ellos”.

EL MOVIMIENTO DEL 68

A esta distancia del tiempo las personas que han estudiado este fenómeno del movimiento estudiantil no han encontrado el motivo real del inicio, no se comprende como el día 23 de septiembre una riña entre jóvenes llegó a generar tanto, y es que a decir verdad coincidieron varios factores internos y externos para que la tragedia sucediera.

“En respuesta a la llamada para controlar el pequeño altercado en la Vocacional número 5 llegaron varios camiones con granaderos y comenzaron a agredir a los estudiantes, algunos corrieron para refugiarse en la escuela, pero los elementos de seguridad continuaron entrando violenta- mente, al grado que varios maestros también fueron lesionados al interponerse”.

Los estudiantes afectados por los ataques solicitaron el apoyo a los dirigentes estudiantiles de las escuelas del IPN, el apoyo para protestar en contra de la agresión.

La manifestación se programó iniciar en la Ciudadela y terminaría en el Casco de Santo Tomás a partir de las 5 de la tarde del 26 de Julio.

“Esto fue creciendo como una bola de nieve y la manifestación disciplinada que inició con los estudiantes se convirtió en un caos al coincidir con la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CENED) que realizaban una manifestación en homenaje a la Revolución Cubana”.

Terminó el mes de septiembre y llegó el fatídico dos de octubre. Esa tarde el Consejo Nacional de Huelga programó el mitin a las 15 horas y el último orador sería Florencio López Osuna del IPN. “En el momento de su discurso apareció sobrevolando la ciudad un helicóptero de donde salieron luces de bengala, era el Batallón Olimpia, y según algunos testigos de ahí surgen los primeros disparos hacia la multitud. De ahí surge también el pánico y la confusión, la gente corriendo en todas direcciones intentando protegerse pero por todos lados salían soldados, agentes y grupos extraños que no les permitían salir hacia los edificios o calles cercanas”.

La APET cumplió eficazmente su cometido con la juventud estudiosa del Politécnico y de México, periódicos y boletines informativos fueron editados para satisfacer el deseo de quienes aspiraban a dar a conocer la realidad de los sucesos estudiantiles más significativos del movimiento.

Los representantes del periodismo juvenil realizaron un esfuerzo extraordinario para cumplir con su misión de informar a la base estudiantil de la cual emanaron.

SU APORTACIÓN

El movimiento y su paso por APET le dejó a Fausto Romo una gran enseñanza, pero además el amor por el periodismo y las artes gráficas que actualmente es herencia viva de la familia.

A inicios de los 70’s, surgió a la luz pública “ El Auditor” revista técnica especializada en contabilidad, administración y finanzas, aspectos fiscales y economía, cuyo objetivo principal era difundir temas de interés para estudiantes y profesionales, con tópicos tratados de una manera simple y llana.

En una segunda época, y con el respaldo de “La Asociación Mexicana de Auditores, A.C.”, nació “Auditoría y Contabilidad” que fue reeditada en dos ocasiones la segunda como órgano oficial de comunicación de la “National Association of Accountants”, Capítulo México. Reto que significó una saludable competencia internacional. además de realizar importantes intercambios técnicos contables, administrativos, económicos, fiscales y financieros.

A 50 años de los sucesos Fausto Romo decidió hacer una compilación de diferentes periódicos de la época del movimiento estudiantil, ejemplar al que denominó “Huella Imborrable 1968 -1969, Testimonios en la Historia del IPN y de México”; haciendo con ello un merecido homenaje a verdaderos guerreros de la pluma dedicados afanosamente al periodismo limpio y veraz.

Una parte importante del material publicado en sus páginas, contienen un gran valor histórico, documental y testimonial, y por su trascendencia se debe rescatar y ser difundido para que no quede en el anonimato y, forme parte de un acervo de consulta indispensable para las nuevas generaciones y para la historia del IPN.

“Esta es mi aportación, como un legado para los jóvenes. Parecería mentira pero a esta distancia lo que se escribió en aquella época tiene vigencia todavía”.